• ¿Volveremos a ser las mismas?

    by  • 14/06/2013 • Postparto • 8 Comments

    serlasmismas
    De nada sirve que intentemos pensar de manera muy racional y asumamos que el cuerpo necesita tiempo para recuperarse al 100% del embarazo. Nos surgen las prisas y, al menos, queremos ver mejoras, aunque sea poco a poco.
    Me daba cuenta, al leer este post de Suu en ‘Construyendo una familia’, de que siempre surge un momento especial en el que nos agobiamos más por la sensación de que nuestro cuerpo está diferente. Especialmente, como nos contaba Suu, cuando se ha puesto especial cuidado en mantenerse bien. Puede ser con motivo de un acontecimiento especial, en alguna etapa del año o por probarnos alguna prenda de ropa que antes nos servía y ahora…. no tanto. El caso es que en esos momentos nos inquietamos y nos hacemos la pregunta: ¿volveré realmente a ser la que era?
    Os animo a ser optimistas: ¡claro que vais a estar muy bien cuando pase un tiempo1, y el cuerpo volverá a reaccionar bien a vuestros ‘esfuerzos’ por comer de manera equilibrada y hacer algo de ejercicio. Lo que ocurre es que debemos tener en cuenta algunos factores que son los responsables de que las mismas técnicas que usábamos antes de la maternidad ahora no nos estén siendo igual de útiles. Es el momento de cambiar de estrategia. Pequeñas modificaciones en nuestras rutinas para estar mejor.
    Mis consejos para este tema son los siguientes:
    1.- No, no vamos a ser «exactamente» las mismas. Pero, ¡ojo! la «culpa» no es solo de la maternidad. Una mujer de 35 no va a estar igual que con 29, o con 25… No va a estar necesariamente peor, pero el cuerpo cambia. Para todas. Lo que ocurre con las que somos madres es que la maternidad añade unos cambios que se focalizan más sobre algunos puntos. Pero tened esto en cuenta: TODOS acusamos el paso del tiempo. El metabolismo se vuelve más lento y el cuerpo tiene más facilidad para acumular grasa. Las posturas que solemos adoptar contribuyen a descompensar la musculatura del cuerpo y empezamos a notar la estética de esos desequilibrios (zonas con mucho menos tono muscular frente a otras más rígidas).
    2.- No tenemos tanto tiempo. Para cuidarse hace falta tiempo, y embarcadas en la maternidad no disponemos de casi nada de tiempo libre. A veces esperamos recuperar esas costumbres (la hora del gimnasio, el rato en el que me voy a una clase de baile o un partido de padel…) y esas costumbres son las que verdaderamente han cambiado. Solución: CAMBIA DE RUTINA. No busques el momento perfecto para ejercitarte y elige mucho mejor lo que vas a hacer. OPTIMIZA. Por ejemplo: yo antes realizaba un número importante de clases a la semana. Eran parte de mi rutina. Ahora lo tengo muy difícil porque tengo todo mi tiempo libre dedicado a cuidar de mi bebé. De hecho, no me apetece salir corriendo y estar más horas fuera de casa así que necesito hacer mi ejercicio compatible con el cuidado del peque. Una vez a la semana sí trato de ir a clase y otro día a nadar (son los dos únicos momentos que intento preservar con esfuerzo) pero el resto de mi actividad para mantenerme en forma ahora incluye a Pichuco: caminar porteándolo y hacer Pilates… ¡¡¡cuando juego con él!!! (le hacen mucha gracia algunas posturas y en ocasiones le incorporo a la dinámica (pronto os explicaré cómo).
    3.- Ayúdate con la ropa. Sé que suena a consuelo pero es que es completamente cierto. Nos empeñamos muchas veces en vestirnos con la misma prenda que antes nos sentaba bien y nos enfadamos cuando no es así. Esa estrategia no sirve, nos estresa y no es eficaz. Por supuesto que no hablo de comprarse prendas enormes que nos escondan sino todo lo contrario: hay prendas que disimulan algo las zonas más complicadas y nos ayudan a sentir mejor. Basta con adaptarse un poquito. El buen resultado de vernos guapas nos va a ayudar a seguir trabajando para lograr la meta a largo plazo. Yo, por ejemplo, tenía muchas prendas estrechas porque no tengo casi pecho, pero con la lactancia eso ha cambiado ¡¡mucho!! así que las prendas antiguas, para un cuerpo más recto, ahora me sientan fatal. No puedo luchar contra eso, no es el momento. Así que he cambiado mis camisetas y vestidos y ahora son algo más adaptados a las curvas.
    Si tienes un evento especial, que es cuando más vulnerables nos sentimos (la opinión ajena… personas que hace tiempo que no vemos… uffff, ganas de estar estupendas) elige con muuuuucha cabeza. Sabes que habrá vestidos que van a marcar la zona complicada, ¡¡no los uses!! sé tu mejor ‘coach’ y para esa ocasión ayúdate un poquito.
    4.- Algún ejercicio que te ayude. ¡¡No podía faltar!! Claro que sí, hay alguna cosa que podrás hacer con tu cuerpo además de que tu cerebro sea el más colaborador del mundo. Vamos a ponernos a la obra… Como lo que más nos preocupa es la zona de la tripa te voy a mostrar un ejercicio para la zona abdominal que ayuda a conectar el suelo pélvico (que es lo primero que habrás trabajado para tonificar y recuperar tras el parto) con la musculatura de la zona abdominal que sostiene la columna (músculo transverso).
    Pronto publicaré muchos vídeos con cada ejercicio para enseñarte a hacer Pilates y que puedas entrenar en casa junto a tus peques. Pero por ahora, ve trabajando de esta manera:
    Se trata de unjercicio ‘isométrico’, es decir, no hay cambio de postura, no hay movimiento. Se trata de mantener la posición unos segundos (cuenta hasta 10… la próxima vez hasta 20…). La clave está precisamente en LA POSICIÓN; en emplear la musculatura correcta y adoptar la postura adecuada para que los músculos que sostienen sean los que trabajan.
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    En esta posición que se llama ‘LA PLANCHA’, el efuerzo está sobre todo en la zona del suelo pélvico (QUE ES LO PRIMERO QUE ACTIVAMOS SIEMPRE) y en como conectamos esta zona con la zona abdominal (como si empujásemos el ombligo hacia la espalda). notaremos en la zona central del cuerpo mucha sujección. La clave es no arquear la zona lumbar y sentir la zona abdominal que se sostiene hacia ‘arriba’.
    A la vez, debemos cuidar la posición de la espalda (hombros y omóplatos). Intenta que la espalda vaya recta desde la cabeza a los talones. Dirige éstos hacia el suelo como si quisieras apoyarlos. Y trata de separar un omóplato del otro a la vez que los extremos (los picos que tenemos detrás) apuntan hacia los glúteos.
    Es un ejercicio con el que notaremos que activamos una musculatura que suele estar un pelín laxa. Si lo hacemos a ratitos (yo lo hago mientras Pichuco juega en el suelo), notaremos la zona abdominal más plana.

    ¡¡¡PRUÉBALO!! y me cuentas.

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    8 Responses to ¿Volveremos a ser las mismas?

    1. Pilar
      14/06/2013 at 8:52 pm

      Lo comparto con mis mamis..toodooooo lo que vayas poniendo, es súper interesante!! Gracias!

      • mreguerog
        19/06/2013 at 2:21 pm

        Gracias a ti. Voy poquito a poco porque el peque aún es muy bebé y me deja poco tiempo pero espero ir publicando más cositas y pronto (espero que muuuuy pronto) empezaré con los vídeos que son más fáciles de entender. MUAAAAK

    2. Eva
      14/06/2013 at 9:26 pm

      Marta, ¿y cuántas veces hay que hacer la plancha ésa para que se note algún resultado? Es decir, ¿cuánto tiempo hay que estar así cada vez, y en cuántos días se nota algo? Tengo un barrigón de órdago…

      • mreguerog
        19/06/2013 at 2:20 pm

        Eva, mántente en la posición contando, más o menos, hasta 10 (es una referencia) aunque lo más importante es que aguantes el tiempo que tú puedas (verás que en cuanto se te haga pesado empezarás a cargar mucho en los brazos y tú misma verás que ya el esfuerzo no es abdominal). Repítelo cuando puedas (ahora con los peques es mejor no pensar en una regla: dos veces por semana, etc). Mejor aprovecha el ratito que estás con ellos tirada por el suelo o haciendo algo. Es un ejercicio agradecido porque mejora tu tono muscular en la zona central y se nota el resultado poco a poco. Peeeeeeeero, no olvides que el músculo está DEBAJO de la grasa y si hay exceso de grasa abdominal tendrás, sí o sí, que hacer también algo aeróbico para perderla. Todo suma. ANIMO!!! (la grasa abdominal es la que antes se acumula pero también es la más fácil de perder) besotes

    3. mreguerog
      19/06/2013 at 2:17 pm

      Y yo pensando que no tenía ningún comentario (porque aún ando peleando con WordPress para entenderlo). mil gracias, Pilar, Eva. Disculpad que haya respondido tarde. 🙁

    4. 30/07/2013 at 7:35 pm

      interesante post… felicidades por el blog!!

      • mreguerog
        22/08/2013 at 10:09 am

        Gracias, Marieta!! 🙂

    5. Rocio
      29/08/2013 at 10:46 am

      Holaaa,soy nueva por aqui y creo que me voy a quedar,me gustan mucho tus «consejitos» para sentirnos bien con nosotra mismas,ahora tienes que hacer un post de como podemos perder esa tripita que nos a quedado despues de dar a luz,jajajaja
      1 saludo desde Sevilla 😉

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